Al soñar con alberca o piscina, el símbolo nos lleva directamente a una inquietud concreta que nuestra intuición ya ha detectado aunque todavía no la hayamos expresado del todo. El sueño concentra nuestra atención en ese asunto para que dejemos de aplazarlo y observemos qué emoción aparece primero al recordarlo. Desde una mirada espiritual, el sueño funciona como una señal sencilla: nos muestra aquello que ya sentimos por dentro y todavía no hemos afrontado. El presagio que deja es bastante concreto: una situación cercana que nos obligará a tomar una decisión más clara. Lo importante ahora es observar nuestras reacciones con calma para actuar con más coherencia con lo que sentimos.
Muchas veces lo que se siente mientras soñamos con alberca o piscina es emociones contenidas, ocio y vida social y eso es lo que realmente puede revelar el significado del sueño. Si mientras soñabas con alberca o piscina sentías tranquilidad, puede deberse a experiencias agradables o expectativas positivas recientes; si sentías admiración, ha podido deberse a deseos, planes o metas que ilusionan; y si sentías inquietud, puede estar relacionado con recuerdos positivos activados durante el sueño.

CURIOSIDAD: Culturalmente puede estar asociado al dios griego Poseidón, porque «alberca» remite simbólicamente a Poseidón, dios del mar, los ríos y las grandes fuerzas del agua.
Soñar con alberca o piscina puede relacionarse con emociones profundas, recuerdos tempranos, nacimiento y contenidos del inconsciente.

El mensaje oculto de soñar con alberca o piscina
Soñar con una alberca nos conecta con el mundo emocional y espiritual.Si el agua está clara, percibimos limpieza, sanación y protección de seres queridos que ya partieron.
También puede anunciar intuiciones acertadas y una etapa de renovación.
Si está turbia, recibimos una advertencia: debemos observar nuestros sentimientos y evitar decisiones impulsivas hasta recuperar la calma.
~ María Romero ~

Reflexión sobre soñar con alberca o piscina: Ten en cuenta que los sueños son pensamientos convertidos en paisajes, nadie se baña dos veces en el mismo río. Heráclito
